Micaela Valeria Mardesich Rios
El cambio que significó la crisis sanitaria actual en el ámbito educativo mundial conllevó un paso imprevisto de la formación presencial a la virtual, generando un verdadero reto para la comunidad educativa; a su vez, las clases en línea han expuesto a los estudiantes a diversos elementos distractores tanto, tecnológicos, como cotidianos.
Una realidad es que el aprendizaje en línea, a pesar de sus numerosas ventajas, ha venido lidiando con la disminución de atención por parte de los estudiantes. Esta modalidad permite a los estudiantes navegar por internet, abrir otras pestañas durante clase, usar sus celulares para comunicarse con sus amigos e incluso tomar siestas hasta la finalización de las sesiones.
Durante las clases virtuales, los docentes no pueden estar al tanto directamente de lo que cada alumno está haciendo, algo que quizá si se podía controlar en las presenciales, por lo cual es necesario visibilizar el problema de la falta de atención y tratar de buscar soluciones con miras a mejorar el aprendizaje virtual y el rendimiento académico.
Por lo anteriormente mencionado, te proporcionamos algunos consejos a tomar en cuenta para evitar la distracción durante las clases virtuales:
- Opta por un ambiente silencioso, cómodo y con buena iluminación: Es importante buscar un ambiente donde te sientas cómodo, tranquilo y libre de distracciones y que por supuesto, permita una rutina de estudio.
- Silencia las notificaciones de las redes sociales y evita abrir nuevas pestañas: Esto te ayudará a disminuir la ansiedad por el uso de tu teléfono móvil, probablemente el principal elemento distractor en el aprendizaje.
- Ordena tu zona de trabajo minutos antes del comienzo de la clase: Prepara tu equipo, una libreta, lapiceros y todo lo que necesites para tu clase, esto evitará que busques las cosas que necesites durante la sesión y pierdas la concentración.
- Establece una rutina estructurada y trata de mantenerla: Asegúrate de aprender a gestionar tu tiempo de manera eficaz y a organizar la carga de estudio. Ser constante en tus hábitos de estudio te ayudará a concentrarte más y a aprender más en menos tiempo.
- Toma pausas activas: No es conveniente dedicar al estudio muchas horas seguidas ya que el rendimiento disminuirá y el aburrimiento te consumirá, para ello, es importante hacer descansos cambiando de escenario, desconectando para despejar la mente antes de continuar.
- Ejercita al menos durante 30 minutos: Hacer ejercicio diariamente te permitirá activar el cuerpo, oxigenar el cerebro, disminuir el estrés y reactivar las redes atencionales.
- Aliméntate e hidrátate correctamente: Una sana nutrición y correcta hidratación impulsarán tu desarrollo físico, intelectual y emocional óptimamente.
- Duerme 7-9 horas diarias:Cuando duermes, tu cerebro y cuerpo entran en un estado de reposo, restauración y reparación, esto produce una función de regeneración en tu mente y cuerpo, completamente necesario para el aprendizaje. Además, todo el desgaste físico y mental tiene que ser reparado en la noche, de no ser así, el sueño te sorprenderá durante las clases.
- Medita y realiza ejercicios de respiración: Es una excelente herramienta para calmar la mente, relajar el cuerpo y lograr un mejor enfoque en tus actividades académicas.
- Toma apuntes y participa en las clases: Esto te permitirá permanecer una mentalidad activa durante la clase, reforzará tu concentración y controlarás mejor las tendencias a realizar actividades simultáneas que ocasionan distracción.
Estos consejos deben ir de la mano con el compromiso que se tenga acerca de aprender y sacarle provecho a las clases. Es evidente que estamos sobrellevando una etapa conflictiva y es sencillo notar las dificultades y deficiencias de la educación virtual; sin embargo, es tiempo de transformar los obstáculos en oportunidades y aprovechar cada etapa de este proceso.




